domingo, 31 de agosto de 2008

Não me deixe só

Me preocupa el agujero de la capa de ozono, me preocupan los derrames de petróleo, me preocupa la guerra en medio oriente, me preocupa la manipulación genética, me preocupa la caza indiscriminada de focas y ballenas, me preocupa la contaminación del agua, me preocupa la contaminación sonora, me preocupa la escases de los recursos naturales, me preocupa la inseguridad, me preocupa el sistema jubilatorio, me preocupan los accidentes de tránsito, me preocupa la tala de árboles en el amazona, me preocupan tantas cosas que sería inútil enumerarlas a todas; igualmente lo importante aquí no es qué es lo que me preocupa realmente, sino que me preocupan demasiadas cosas, es como que cada de una de las preocupaciones me atan de alguna forma a cosas que no debieran condicionarme en absoluto. Será quizá que me comprometo demasiado con cosas insignificantes, que de no prestarles atención no tendrían importancia alguna? o quizá tengo algún sentido de moralidad en mi interior y en realidad quiero salvar al mundo? A juzgar por lo que hago.... en realidad no he salvado a nadie de nada, no hasta ahora, porque no hago nada para lograrlo. Pero quizá me gusta tener ocupada mi cabeza con problemas ajenos a mi, porque los míos son como muy personales, son muy míos. Me tengo vergüenza? Me cuesta hablar conmigo misma? Cuál de todas estaré escribiendo esto en este momento? Seremos todas¿?
Lo que está claro es que hoy coherencia no tengo, así que mejor me voy a dormir y mañana hago una post más o menos decente (entiéndase por más o menos decente a un post similar a los que acostumbro subir)

jueves, 21 de agosto de 2008

Take Me Out

Creo importante comenzar desarrollando una noción simple y básica de la idea de concepto. Y ella es que los conceptos son entidades a las cuales tienen acceso los seres humanos en tanto sujetos epistémicos y que éstos les permiten conocer el mundo real y desplazarse en él. Podría también mencionar que los conceptos no están acotados espaciotemporalmente como sí lo están los objetos, o temporalmente como las entidades mentales. Pero todo ello acarrea numerosos problemas. Ya que debiera definir qué es un ser humano. Qué es lo que me indica a mí que sólo los seres humanos pueden tener acceso a los conceptos, y para ello quizá deba hacer explícitas más atribuciones a la idea de concepto. También me encuentro con el problema de definir qué se entiende por seres humanos en tanto sujetos epistémicos. Ello implicaría que los seres humanos poseen la capacidad de aprehender algo. Siguiendo este argumento bien podría definir de allí mismo lo que se entiende por mundo real, es decir, todo aquello que no se identifica con el sujeto epistémico. Por lo tanto, sosteniendo esta postura no podría no existir mundo externo. Pero aquí la noción de mundo externo no es simplemente pensar que hay cosas más allá de mi propio cuerpo o mente, cosas físicas, sino que el mundo externo es simplemente todo aquello que no se identifica con el sujeto epistémico. Por ello quizá sólo hay mentes y conceptos. Los conceptos serían el mundo externo, externo a la mentes, serían todo aquello con lo que no se identifica la mente misma.

Ahora bien, más allá de lo antes mencionado respecto a la existencia única de conceptos que constituyen al mundo externo, creo que el mundo externo está constituido efectivamente por objetos de diversa clase, aunque no sabría definir de qué naturaleza son aquellos objetos. Todo podría simplemente ser una ilusión, podría no tener cuerpo alguno, podría no existir el teclado en el que en este momento me encuentro presionando sus teclas en el difícil y complicado trabajo de intentar definir lo que es un concepto. Pero a pesar de ello, sostengo que hay cosas, que hay objetos, aunque no pueda aquí demostrarlo, y mucho menos decir qué y cómo son. También creo que los conceptos subsumen dichos objetos. Es decir, creo que ningún concepto es vacío, que todos y cada uno de ellos tiene algún tipo de correspondencia con uno o más objetos. Y en relación a esto creo que podría, siendo que no definí lo que es un objeto, asumir que, aún existiendo un mundo real externo físico, los objetos que son susceptibles de ser subsumidos por los conceptos pueden también no tener existencia física, podrían no estar acotados espacialmente. Por lo que esto se corresponde con lo que antes había mencionado como entidades mentales, por ejemplo. Es decir que, no sólo serán conceptos aquellos que hagan referencia a objetos físicos (si es que los hay) como lo son los conceptos libro, silla, árbol, etc.; sino que también lo son los conceptos cansancio, alegría, pensamiento, idea, etc.

Sostengo aquí también que hay una cierta correspondencia entre las palabras y los conceptos. Y cuando digo palabras hago referencia directa a la idea de que hay una conexión entre un sistema de conceptos y un sistema lingüístico. Las palabras expresan conceptos. Mejor dicho, los conceptos son expresados por palabras. Ya que creo que no todas las palabras expresan necesariamente un concepto. Aquellas palabras que no expresan concepto alguno son términos sincategoremáticos. Por sincategorema se entiende a todo término que carece de una significación concreta u objetiva aunque sí está dotado de una estructura lógica.

De este modo concluyo afirmando que los conceptos subsumen objetos, que pueden ser físicos o no. Que son expresados con palabras. Aunque las palabras no siempre expresan conceptos. Y con la idea de que subsumen objetos, y siendo que no necesariamente estos son físicos, bien podría no existir mundo físico alguno y aún tendríamos conceptos. Y estos objetos que son subsumidos son todo aquello que no se identifique con el sujeto epistémico. El concepto yo subsume un objeto determinado, así como el concepto sujeto epistémico, etc. Lo cual me lleva a el problema de poder definir de modo alguno lo que se entiende por sujeto epistémico. A pesar de no poder explicar este punto, aún mantendré el concepto de concepto antes expresado. Y supongo que tendré que simplemente suponer la existencia de algo llamado sujeto epistémico, aunque no pueda decir ni qué es, ni cómo es que existe.

martes, 12 de agosto de 2008

Deluge Nineteen

Historia de una sucesión de fracasos.

lunes, 11 de agosto de 2008

Edamame

Sigo dando vueltas por mi casa. Sigo dando vueltas en mi cama. Sigo dando vueltas por la ciudad. Sigo dando vueltas y no logro decidirme por nada. Pospongo. Retomo. Vuelvo a posponer. Intento recordar cuándo fue la última vez que estuve predispuesta verdaderamente a hacer algo y no sólo soñar con lograrlo. Acaso alguna vez logré algo que me hube propuesto previamente? Soy aquello que siempre quise, o me quiero así como soy a pesar de no ser lo que quería ser? Realmente no me arrepiento de nada, o es sólo que he reprimido muy bien todo aquello que fuera susceptible de ser objeto de mi arrepentimiento? Tendrá mi vida un sentido teleológico? Coca light o regular¿?