Justo cuando creía que ya nada podía hacerme cambiar mi perspectiva, cuando creía que mi vida no iba a cambiar demasiado, cuando pensé que había historias que se hallaban encerradas definitivamente en algún rinconcito de algún recóndito lugar que ya no iba a volver a mí ni siquiera como un débil recuerdo de tiempos mejores, justo en ese momento las cosas cambiaron. No son pocos los lugares que aún me faltan conocer, no son pocos los sonidos que aún no oí, no son pocas las palabras que aún me quedan por decir, no son pocos los sentimientos que aún tengo que entender. Pero no importa, ahora no. Hay cosas que me llenan y me impiden pensar en lo que aún no es, pero que va a ser, siempre que las mantenga en mi como deseos de un porvenir. El pasado es mío, ya lo tengo bien guardado. El porvenir es el continuo advenimiento que se fusiona dialécticamente entre lo que quiero y lo que puedo.
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5 comentarios:
Las patitas en el presente,
como meterlas en la arena
y dejarlas que las mime el mar.
Gracias por pasar y encantarte!
Hace unos años mi psicóloga me decía todo el tiempo: Pero Luxx (bueno, Luxx no, decía mi nombre), deja de vivir en el futuro y disfrutá del presente!
Me sonaba re trillado y no le daba bola. Recién ahora, tanto tiempo después, comienzo a entenderlo.
Es hermosa esa sensación de que las cosas están pasando aquí, en este momento y soy parte de ellas.
Hartos Besos!
¿Qué es de usted, Natalia?
vivir el presente plenamente es la forma màs harmoniosa de Vivir
Pues no creas.El pasado,aunque guardado como crees,tiene vida propia y se entrecruza de vez en cuando con el futuro.
me gusta este sitio así que volveré.
Besos
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